Lola Arias: El retorno de lo real

Escritora, directora de teatro, cine y performer. Colabora con personas de distintos ámbitos en proyectos de teatro, literatura, música, cine y artes visuales. Y sus obras transitan la frontera entre la ficción y lo real, tensando los límites de la representación. Hablamos de Lola Arias que nació en 1976 en el microcentro porteño pasando su infancia en un edificio de oficinas. Una de las más singurales artistas argentinas que desde hace veinte años explora una estética que implica la mixtura de lenguajes en escena.


Por Lola Silberman


En el principio hubo una niña que escribió su primera obra de teatro a los 10 años, en en la que sólo había dos protagonistas, ella y un huevo. Sus padres, lejos de aplaudirla a rabiar se quedaron dormidos en el estreno doméstico de esa pieza pero ella, a pesar del lapidario fracaso iniciático, siguió adelante sin titubear. Cantó en una banda de blues, tomó clases de piano, de danza contemporánea y natación. Después estudió Letras y Dramaturgia, publicaría sus poemas, obras de teatro -traducidas hoy a varios idiomas- y su novela.

A los 33 años estrenó la obra Mi vida después (2009), en la que seis jóvenes reconstruyen la juventud de sus padres en los ‘70 a partir de fotos, cartas, cassettes y ropa usada; todos elementos que fueron condenados a desaparecer en nuestra modernidad comtemporánea. Y lejos de la autocompasión, la nostralgia, la recriminación o el homenaje, la obra expuso huellas materiales y subjetividades, planteando interrogantes que por respuesta sólo tuvieron el humor y el absurdo, características que se volvieron marca registrada de la autora.

“La vida y el arte no están separados, trabajo sobre ese borde entre la ficción y lo real, con materiales de vidas de otros y de mi vida. Me gusta jugar con el borde del autor y del personaje, de lo biográfico y lo autobiográfico”, dijo a propósito del estreno de la obra Melancolía y manifestaciones (2012), un diario sobre la melancolía de su madre en la que la autora tomó su propia medicina llevando al escenario su vida y su historia familiar.

Más tarde, volvió a poner el foco nuevamente en cuestiones sociales y políticas. En El arte de hacer dinero (2013) trabajó con mendigos, músicos de la calle y prostitutas de la ciudad de Bremen. En colaboración con el artista Stefan Kaegi dirigió Chácara Paraíso, una instalación biográfica con policías brasileños, y Airport kids, un proyecto sobre niños internacionales en Suiza. Con Kaegi entre 2010 y 2012, curaron Ciudades paralelas, un festival con 8 intervenciones en el espacio público que se realizó en distintas cuidades del mundo.


En Campo minado (2016), Arias, la directora reunió a seis veteranos argentinos e ingleses de la guerra de Malvinas, para explorar lo que quedó en sus cabezas 34 años después, indagando las marcas que dejó la guerra, la relación entre experiencia y ficción y las mil formas de representación que tiene la memoria. Si bien ella dice no recordar nada de la guerra porque a penas tenía 7 años, generacionalmente creció con la idea de que algo se había perdido como Nación y que como tal, teníamos que recuperar. Sin embargo, la autora afirma que no le interesa la guerra en sí, sino la postguerra y lo que le pasó a una persona que vivió esa experiencia. Y fundamentalmente el tiempo, las huellas que deja el paso del tiempo, otra de sus marcas registradas.

Ese mismo año, la artista inauguró una exhibición interdisciplinaria titulada Doble de riesgo, en la que repasa los últimos 40 años de historia argentina a través de testimonios, documentos, canciones y videos. Si bien esta fue la primera vez que llevó su trabajo a las artes visuales el concepto de este trabajo atraviesa toda la obra de la directora, ya que se trata de cuatro instalaciones que nos enfrentan con nuestra historia, constituyendo un archivo documental de la historia reciente argentina. Las instalaciones que pudieron verse en las 4 salas del Parque de la Memoria abordaban temas sencibles como la guerra de Malvinas, los discursos presidenciales del ’76 hasta la actualidad, los cantos políticos en la Plaza de Mayo, hasta la seguridad privada en distintos barrios porteños.


En 2018, la multifacética artista incursionó en el mundo del cine, presentando su primer largometraje Teatro de guerra en la 68º edición del Festival de Berlín y el BAFICI, donde fue premiada. El film trabaja con los mismos protagonistas de su proyecto Campo minado, en una especie de transposición cinematográfica de la obra. Ejercicio más que interesante de ver cuando el Complejo General San Martín programó ambos trabajos en la misma fecha del año.

En pareja con el escritor Alan Pauls, con quien tiene un hijo, vive entre Berlín y Buenos Aires, pero Lola se ocupa de desmitificar esta forma de vida, argumentando que es la única que le permite vivir de lo que hace. Eso que Arias define como “lo que hace” es concebir el trabajo artístico como una forma de reconstrucción de la memoria y como una revisión de la política y la historia en clave personal e íntima.


#lolaarias #artesescenicas #artesvisuales #teatro #cine #camaronesrecomienda

CAMARONES ARTE CONTEMPORÁNEO

Camarones 1645  |  La Paternal  |  Buenos Aires  |  +5411 4585 5738